No hay estudio que no disponga de un buen sampler, uno de los instrumentos que más ayuda a la hora de desplegar la creatividad del productor.
Máquinas tan transgresoras como la mítica AKAI MPC 2000 o el Roland S-10, ya marcaron en su día el camino de estas nuevas tecnologías que permiten "reutilizar" de un modo más original cualquier sonido que se precie.
A día de hoy, y con la tecnología mucho más avanzada, las prestaciones que nos ofrecen los sampler son prácticamente ilimitadas. Máquinas como el Tr8s o el DJS1000 son una buena muestra de la cantidad de nuevas posibilidades para añadir a tus producciones.
Su uso se basa en la reedición de cualquier secuencia, muestra o sonido por medio de cualquier característica que lo defina: duración, tonalidad, dirección... Además, para que el resultado sea más original, se le pueden añadir efectos, loopear recortes, filtrar, etc...
En definitiva, una solución prácticamente completa a todo lo que siempre has deseado hacer y aún no sabías cómo.
Viendo del 1 al 24 (de 15)
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