Meinl Percussion nació en 1951 en Gutenstetten, un pueblo de la Baviera media, cuando Roland Meinl empezó a fabricar platillos él solo en un taller de una persona. Tres generaciones después la empresa sigue siendo familiar y alemana, y se ha ganado un sitio entre las cuatro grandes del platillo, junto a Zildjian, Sabian y Paiste.
Lo que distingue a Meinl es la amplitud: pocas casas cubren a la vez el platillo de gama alta hecho a mano y la percusión del mundo entero. En platillos, la serie Byzance es su buque insignia, con acabados Traditional, Dark, Extra Dry, Vintage o Brilliant, mientras que la HCS cubre la entrada de gama para quien empieza.
En DJMania su catálogo es el más extenso de toda la sección de instrumentos, con más de mil referencias: platillos crash y ride, congas, bongos y djembés, cajones flamencos y un fondo enorme de percusión menor —panderetas, maracas, shakers, güiros, campanas y tambores de marco— que es de lo más buscado de la marca.
Desde el aula de música hasta el escenario: Meinl es de las pocas marcas donde caben la primera pandereta de un niño y el plato de un batería profesional.